Foto-periodismo Foto-comercial Contáctanos

Trans-Global Underground…y Krupa

La personalidad musical de Trans-Global Underground refleja la mezcla cultural de los barrios londinenses. Su creatividad. La energía latente de sus calles. Una evolución en constante cambio. Tras quince años de actividad, TGU ha depurado su fusión de estilos hasta obtener un equilibrio de rango académico. Conjunción de ritmos africanos, árabes, asiáticos y europeos. Hip hop, ragga, jungle, dub, dance, trance, drum and bass, Bollywood pop, folk de la Europa del este… Congas, tambores, batería, shitar, guitarra eléctrica, bajo, sintetizadores, coros…

TGU nació a partir de la idea de fusionar el sonido dance de Londres a principios de los noventa con los ritmos que la inmigración había consolidado en la ciudad más cosmopolita de Europa. La banda se concibió para saltar de los platós al escenario. Sus primeros espectáculos en directo impresionaron a propios y extraños, al combinar DJ's, instrumentistas y vocalistas, con especial atención a la percusión y la danza. Era inevitable que desde entonces el crisol TGU concentrara un magma creativo de innumerables componentes. Una caravana musical por la que han entrado y salido artistas de la talla de Natacha Atlas, anterior vocalista y bailarina del vientre en sus conciertos. A su vez, la banda le produjo varios singles de éxito.

La múltiple personalidad étnica de TGU les ubicaba en una variada gama de espacios, desde raves parties tecno-trance a escenarios de misticismo hindú, pasando por conciertos hip hop o ragga. En otras palabras, la banda reflejaba la mezcla de público ante la que actuaban, la diversidad existente no sólo en el ambiente de Londres, sino también en el de otras ciudades británicas como Cardiff y Glasgow.

A finales de los 90, la sombra del trance oscureció los subterráneos londinenses casi hasta la totalidad. Interminables noches de ketamina, cocaína y éxtasis como epílogo a la época dorada del dance, a cuyo potencial de fusión TGU había sacado el máximo partido. El grupo decidió ampliar más fronteras que nunca, empapándose de nuevos ritmos. Había que refrescarse. El Reino Unido cedió prioridad ante Medio Oriente, Sudáfrica, Europa del Este, Túnez, Kazajstán…

…Madrid. TGU presenta al público de Alcobendas los temas de su séptimo albúm, "MoonShout". Shyma se sienta sobre una mesa en el centro del escenario. Acoge el shitar en su regazo y lo afina. El batería de cabello rubio, camisa oscura a finas rayas blancas y sombrero de ala estrecha, introduce el ritmo. Otro percusionista se mueve de un lado a otro al compás de un tambor de doble cara, al que golpea con ímpetu tanto en la parte superior como en la base usando dos baquetas en forma de gancho… Sale Krupa. Acapara la atención. Su forma de bailar. La seda de sus coros… El teclista-DJ se aleja unos metros para mirar a los suyos desde fuera. Rapado y con perilla. Esencia clubbing de Londres. Elegante. Testigo del carrusel a lo largo de los años… El cantante se adueña de las congas. Mística aureola. Ascendencia caribeña, entre rapero y líder ragga. Línea chamánica a lo Jah Shaka. Maestro de ceremonias. Bendice a los presentes... Shyma pasa del shitar al bajo… El público se rinde ante la frescura de "Emotional Yo-yo" y el diálogo coral entre el cantante y la vocalista, autora de la versión original. Krupa se la dedica a los chavales de la primera fila… Tras el bis, el público de Alcobendas despierta encendido con energía positiva. "¡Qué salga la morenita!", se oye por ahí. "This is London", escribió recientemente un periodista inglés sobre TGU. Lo era, y lo sigue siendo.

Fotos: Gabriel Barrios. Texto: Manuel Díaz